¿Dónde quedó nuestra generación?

Generación X
Foto: Twitter Star Destroyer

Creciste en la década de los años ochenta; te tocó el boom del videoclip y consideras te tocó la mejor música. Aunque siempre habrá alguien que deteste o adore a The Cure o Depeche Mode. Es la música que las generaciones Y y Z también han hecho propia, la que sigue en el radio y en todos los bares o restaurantes de moda.

Perteneces a  la generación que creció con películas como Back to the Future, Terminator, Indiana Jones, St Elmos Fire y las secuelas de Rocky. El mundo tenía personajes buenos y malos. Los héroes sufrían pero no tenían elecciones difíciles o por lo menos parecían menos controversiales. Existía siempre una salida, una buena oportunidad. 

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Es la generación que comenzó a tener mayor conciencia del ambiente (aunque los primeros ecologistas surgen en la década de los sesenta), la que vivió la caída del  muro de Berlín y del bloque comunista en Europa del Este. La generación que vio que la libertad era posible. Especialmente empezamos a ejercer la libertad de expresión como una manera de caminar por la vida. La igualdad y los derechos del hombre los valores más importantes y que se daban por descontado.

Es la generación a la que le tocó el cambio de la tecnología, la cual  adoptó y se adaptó con velocidad. Conocieron el LP pero migraron sin problema al CD y luego al Spotify o Apple Music. La generación que creció con Blockbuster y, que  quizá fue la primera  en adoptar Netflix.  Vio nacer y morir al Diskette, al CD, a Nokia, a Sony y a la Palm. Una generación que ha podido  con todo lo que se ha presentado.

Es la generación que nacida entre  1970 y 1980 y que por edad debería encontrarse con el poder.

Sin embargo, eso no es lo que encontramos por lo menos en América del Norte. La política está plagada de baby boomers ahora sexagenarios o septuagenarios como Trump, Sanders, Clinton, López, Bartlett, Elba Esther, Sánchez Cordero. En el orden de lo intelectual la voz discursiva en columnas periodísticas tenemos a los mismos representantes de siempre Meyer, Dresser, Reyes Heroles.  Y los pocos políticos de la generación X que se encuentran repitiendo discursos de los setenta o de los boomers. Las pocas voces que resuenan se trata de comunicadores o conversadores, pero no de generadores de propuestas y, por lo tanto, de liderazgo.  Se me ocurre que por tomar alguna posición se pudiera perder la posibilidad de tener una postura crítica.

Por otro lado, viene una generación creativa, la generación Y, que se encontró conviviendo ya con la tecnología. Son visionarios y tienen una energía y una enorme (y quizá hasta discutible) confianza en sí mismos. Son jóvenes empresarios.  La mayoría no llegan a los 40 años. Son los nuevos diputados y senadores. Tienen movilidad. Son capaces de leer al mundo vertiginoso porque nacieron en él y ofrecen respuestas desde soluciones financieras, productos o servicios inimaginables antes.

En cambio a la Generación X ¿qué le sucedió? Creyó en las reglas planteadas por los boomers. Después de la prepa, estudió en el extranjero, o quizá también tuvo una experiencia como expatriado en compañías transnacionales, se hizo de mundo, pues. Se empleó en una compañía pensando que las cosas serían como la generación que lo antecedía. Ahora se encuentra cansado, pensando que a estas alturas ya debería tener la vida resuelta y en lugar de pensar en como retirarse piensa en como sobrevivir. Si tiene la posibilidad de cambiarse de compañía o de poner un negocio tiene miedo y considera que quizá es ya la última decisión laboral de peso en su vida laboral. Todo cambio es vivido como un salto mortal

La pregunta es: ¿dónde están los que conocieron la esperanza del cambio en el mundo? ¿Dónde estamos? ¿Por qué no se erige un líder político de estatura dentro de esta generación? Parece que vive aplastada por la ideología que recibió por la generación anterior y la destreza y la velocidad de la que le precede.  Todos muy tranquilos eligieron una vida privada, pero que ahora pesa para ellos y para su sociedad. En su momento, defraudados por lo que era la política decidieron no invertirle ni su vida ni sus esperanzas.  ¿No hay nada que aportar? Todo lo contrario, es una generación que por edad y experiencia tiene un enorme potencial para hacer una diferencia

Es una generación con enorme conocimiento y herramientas, disciplina y estrategia pero es una generación que le tiene miedo a asumir el poder.

Quizá su labor está en poder borrar la diferencia ideológica con la que le precede y crecer con fuerza para poder cambiar un mundo que languidece.

¿No exige la situación un regreso necesario a la vida pública de toda una generación?

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