Soy huérfana de música

Huérfana de música
Foto: Spencer Imbrock on Unsplash
Lissette Sutton

-¡Hola! Soy Lissette y soy huérfana de música.

-¡Hola, Lissette! –gritaría el grupo de apoyo, si existiera para estos casos y me dejarían contar mi historia. Todos estos asuntos inician con una historia que viene de muchos años atrás. No se queda uno huérfana de música de la noche a la mañana. Así que mi orfandad inició por “culpa” de mi hermano. Sí, ya sé que en estas reuniones uno se tiene que responsabilizar y no andar echando culpas a los familiares, pero déjenme antes presentar mi caso particular.

Siendo él un año y medio mayor que yo, podíamos compartir casi todas las cosas que no implicaran una cuestión de género y una de esas cosa era la música. Y, he aquí mi mejor coartada, el argumento de mayor valor que tengo para explicarles el motivo de mi orfandad, aunque las actuales generaciones no parecen comprenderlo: “En ese momento tener / poseer música costaba una lana.” Así es, uno poseía la música a través de unos objetos redondos conocidos como LP que sin un tocadiscos no servían ni para adornar el cuarto retro como lo hacen ahora. El tener estos elementos, más las bocinas, más los amplificadores o cualquier otro gadget de la época representaba una inversión. Y era una inversión que no estaba dispuesta a asumir si mi hermano ya la había adquirido en la misma casa y a una recamara de distancia.

El acuerdo era tácito, nunca nos habíamos sentado a discutirlo, sino que se dio de la manera más obvia. El departamento de la música era tan naturalmente suyo, como mío era el de la papelería. No me imagino pidiéndole el disco de Bryan Adams y que me contestara: “te lo presto, sólo si tú me prestas las tijeras”. No sé realmente si nos gustaba la misma música o si yo adopté sus gustos musicales, pero lo cierto es que ni me lo cuestioné. Entre los 10 y los 13 años fue la época del Heavy Metal. Recuerdo estampas pegadas por todos lados de AC/DC con su rayito intermedio entre las letras. De Iron Maiden con su tipografía medio gótica, de Kiss y sus cuatro integrantes con la cara pintada de blanco y negro y la lengua de fuera. La inconfundible melodía de Hysteria de la banda Def Leppard y a Scorpions con su icónica canción Still loving youuuuuu.

Más adelante, ya a mediados de los 80’s nos entró una nostalgia por la música sesentera que parecía que hubiéramos vivido en esa época, tal era nuestra obsesión por lo retro que hasta con mi mamá compartíamos gustos musicales, pues a ella sí le habían tocado Los Beatles en su adolescencia. Recuerdo cuando mi hermano por fin adquirió el White album, dos discos juntos, blancos, inmaculados. Nos los pasábamos de mano en mano, los abríamos y los cerrábamos. Sabíamos que había valido la pena el gasto. El problema fue que no mucho después de esta adquisición llegaron los Cds a México, y con esta novedad el aparato para reproducirlos, el Discman. Cuando vi que mi querido hermano sucumbió a la tentación comercial y se compró el aparato y algunos Cds, no pude dejar de burlarme de él, diciéndole que había tirado su dinero a la basura, que esa moda se iba a pasar rápido y que su Discman se quedaría de adorno. Obviamente me tragué mis palabras y fui viendo como cada peso que tenía mi hermanito lo usaba para “cambiar” toda la colección de sus LPs por los Cds.

Y sí, así seguimos toda la década hasta mediados de los noventa, compartiendo gustos musicales: desde Queen, The Doors y hasta U2. (Lo más extravagante que descubrimos fue “Songs from the Wood” de Jethro Tull).

Hasta que me casé.

Y ahí fue el preciso momento en que comenzó mi orfandad musical. Me fui de casa de mis padres sin llevarme un solo Cd y sin la costumbre de comprarlos. Y entonces, con toda vergüenza confieso que pasé de la patria potestad de mi hermano a la de mi esposo en materia musical. El resto es historia. Mi presente se llama cuenta de Spotify compartida con el reguetonero de mi hijo. ¿Que por qué comparto cuenta con él?… Pues obvio, porque soy huérfana de música.

*Para Salitomon con cariño.

Te puede interesar: Reclutamiento laboral