Ben Roethlisberger tiene que ser un mejor líder con los Steelers

Ben Roethlisberger
Foto: Twitter ADA Dunn

Nadie duda de la capacidad de Ben Roethlisberger, es un futuro salón de la fama que en su segunda temporada como profesional estaba comandando a los Pittsburgh Steelers a lograr su quinto super bowl en la historia. Es dos veces ganador del trofeo Lombardi; tiene más de 56 mil yardas a lo largo de su carrera, lo que lo coloca como el sexto lugar de todos los tiempos; es séptimo general en cuanto a pases para touchdowns con 363, es decir, en muchas de las estadísticas medibles para un quarterback, el famoso “Big Ben” aparece ahí arriba, lo que lo hace uno de los mejores mariscales de campo que jamás hayan pisado un emparrillado.

Su legado quedará inscrito en letras de oro cuando se retire, eso es indudable. Sin embargo cuando uno hace un recuento de su trayectoria profesional, queda la sensación de que Roethlisberger siempre tiene detalles que no le permiten consolidarse como un mejor líder. Desde inicios de su carrera tuvo problemas con jugadores emblemáticos como Jerome Bettis con el que constantemente estaba en conflicto; Emmanuel Sanders antiguo compañero de equipo, se fue echando pestes de él cuando partió como agente libre a los Broncos de Denver, Ryan Clark profundo por muchos años con los Acereros y actual comentarista de la cadena ESPN, ha dicho que Roethlisberger no es un líder natural, y el legendario receptor Hines Ward llegó a declarar que “Big Ben necesitaba hacer un mejor trabajo como líder”, es decir, la constante es que muchos de sus compañeros cuestionan su capacidad de comandar al equipo de la manera correcta.

La temporada pasada no estuvo exenta de polémicas para Roethlisberger, se vio nuevamente inmiscuido pleitos velados con sus compañeros. En está ocasión con dos de sus estrellas principales: Antonio Brown y Le’veon Bell, quienes obviamente no son damas de la caridad. Antonio Brown es considerado como uno de los jugadores más problemáticos de la liga, todos recuerdan en playoffs su video en donde a través de Facebook live, filtró un discurso del entrenador Mike Tomnlin hablando sobre los patriotas de Nueva Inglaterra, quienes motivados por ese video le dieron una paliza en el juego de campeonato a los Steelers ese año y que ahora además en Oakland está protagonizando una de las escenas más bochornosas jamás antes vistas al amenazar con no jugar todo el año si es que no se le permite jugar con tipo de casco con el que se jugaba la temporada anterior, pero más allá de eso, nadie duda del talento de Brown, es un jugador que enfocado puede marcar la diferencia. El caso de Le’Veon Bell no es diferente, es un corredor muy talentoso que prefirió ausentarse todo un año al no satisfacerse sus demandas de aumento de sueldo, además de ganarse la fama de ser un jugador más interesado en sus estadísticas individuales que en ganar en sí, sin embargo también es un jugador con un gran potencial y que Roethlisberger no fue capaz de sobrellevar y mantener en el equipo.


Cuando uno indaga sobre los detalles de los problemas de Roethlisberger con estos dos jugadores, se da cuenta de que el mariscal de campo es en gran parte responsable de los conflictos originados. Cometió el error de criticar abiertamente a Antonio Brown en su programa de radio semanal diciendo que Brown había corrido erróneamente una ruta que acabó en intercepción y que en esa jugada hubiera preferido lanzarle el ovoide a su segundo receptor JuJu Smith-Shuster, lo que ocasionó una tormenta en el vestidor, parece que Ben no entiende la importancia de tratar estos asuntos internamente y más cuando se trata de una super estrella del equipo , lógicamente Brown se dijo molesto debido a que la crítica se hizo en público y sin hablar con él personalmente. Este tipo de situaciones acabaron desestabilizando al equipo y costando que los Steelers no consiguieran llegar a los playoffs por primera vez desde 2013. Muchos de sus compañeros comentan que cuando Roethlisberger se enoja con algún receptor, no le lanza el ovoide a pesar de tener un blanco claro de recepción causando molestias en el equipo; este tipo de actitudes de Roethlisberger han hecho que Pittsburgh se esté convirtiendo en una organización con muchos problemas internos.

Le’Veon Bell corredor estrella del equipo por muchos años, reconoció que la presencia de Ben Roethlisberger fue una razón muy importante para que decidiera cambiar de aires y dijo que hubiera deseado “una relación más abierta, genuina y real” con el quarterback, además de agregar que Roethlisberger poseía “una mentalidad de dueño” y que quería “ganar a su manera y que es difícil jugar con el mariscal de campo pues trata de controlarlo todo”. Estos y otros problemas han hecho que Pittsburgh enfrente la siguiente temporada sin dos jugadores fundamentales que proveían más de 3,500 yardas por temporada y gran parte de la culpa de su partida es atribuible a “Big Ben”.

Pero a pesar de todos estos problemas con sus compañeros, las estadísticas individuales de Ben Roethlisberger siguen estando ahí; no importando su edad (37) y los problemas internos, acaba de completar una de las mejores campañas de su carrera, en donde consiguió más de 5,000 mil yardas por aire liderando la liga; todos sabemos que es un quarterback que responde en los momentos importantes y que puede liderar al equipo negro y oro a ganar otro super bowl; pero tiene que controlar su carácter, parte de la razón de que Tom Brady, Joe Montana, Terry Bradshaw Troy Aikman consiguieron una gran cantidad de super bowls se debía que sabían manejar personalidades conflictivas; Joe Montana pudo controlar a un jugador tan irascible como Charles Haley, Tom Brady disciplinó a Randy Moss en Nueva Inglaterra, Aikman supo sobrellevar a Michael Irvin, es decir, los grandes ganadores de todos los tiempos forjaron relaciones con sus compañeros estrellas y eso pudo ser la diferencia entre ganar un superbowl y llegar solamente a la final de división, pero Roethlisberger parece ir en dirección contraria, da la impresión que él está más contento con ser la única estrella del equipo y no valora el aporte de otros jugadores que son fundamentales en la consecución de victorias como Brown y Bell.

Se acerca una nueva temporada para los acereros de Pittsburgh y Ben Roethlisberger. El legendario mariscal de campo tiene a los jugadores que él eligió, el equipo viene de una temporada atribulada en donde no llegaron a los playoffs y él es en parte responsable de eso, su cuerpo de receptores encabezado por JuJu Smith-Shuster, James Washington y Donte Moncrief, deben demostrar que pueden cubrir el enorme hueco dejado por Antonio Brown y responder a las expectativas. “Big Ben” ha decidido prescindir de las yardas que le otorgaban Brown y Le’Veon Bell, el famoso “Big Ben” debe demostrar que todos los señalamientos sobre su liderazgo son infundados y que puede llevar a los Steelers nuevamente a ganar el trofeo Vince Lombardi.

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