Los Raiders ponen todas sus fichas en “Chucky” Gruden

Jon Gruden
Foto: Twitter Allan Bell

Desde que los Raiders fueron fundados en 1960, rápidamente se convirtieron en un equipo ganador y una de las franquicias consentidas en Estados Unidos. Uno de los factores principales de su éxito fue que el dueño del equipo Al Davis antes de comprar a los Raiders en 1972, fue entrenador y gerente general de la franquicia, esa experiencia le dio una perspectiva que ningún otro equipo tenía en ese tiempo y que era que el dueño de los Raiders realmente sabía de futbol americano.

Teniendo como cabeza a alguien que entendía el juego y a John Madden como entrenador, los Raiders se hicieron participantes asiduos a los playoffs de la NFL en la década de los 70’s, en donde llegaron a 9 postemporadas en 10 años y consiguieron su primer super bowl en 1976 de la mano del duo Madden-Davis, desgraciadamente para ellos, en esa década coincidieron con una de las mayores dinastías en la historia de la NFL los Pittsburgh Steelers y su famosa cortina de acero, que en varias ocasiones los eliminaron en finales de conferencia y les impidieron llegar al juego grande.

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En la década de los 80’s los éxitos continuaron para los de negro y plata, pues consiguieron dos super bowls en 1980 y 1983 con Tom Flores como Head coach y Al Davis como dueño/gerente general, en donde las selecciones de draft y agencia libre eran buenas y les permitían conformar buenos equipos que constantemente competían en los playoffs, por lo que la organización era considerada como una de las franquicias más estables y exitosas alrededor de la liga.

Desgraciadamente después de su época gloriosa, el equipo no volvió a ser el mismo y se convirtió en un desastre. Al Davis se eternizo en el puesto de gerente general y el equipo estuvo a expensas de sus caprichos, el dueño de los Raiders era una distracción pues constantemente estaba en pleitos legales por mover al equipo de ciudad. Sus conocimientos de futbol americano se volvieron caducos y se convirtió en un problema para la organización. Durante casi 25 años la escuadra de Oakland solamente llegó a un super bowl mismo que perdieron contra Tampa Bay. Sus mejores temporadas fueron de 1998 a 2002 cuando Jon Gruden los tomó siendo últimos de división y en dos años los llevó a la final de la conferencia americana contra los Baltimore Ravens. Desgraciadamente el famoso “Chucky” se tuvo que ir por diferencias en conceptos ofensivos con Davis, que constantemente intervenía las decisiones de futbol americano, después de ese despido los Raiders llegaron solamente dos veces a playoffs en los próximos 15 años.

Al morir Al Davis en 2011, la situación de la franquicia no mejoró, su hijo Mark heredó el equipo y los resultados siguieron siendo mediocres, han ido a playoffs solamente una vez en casi una década y los cambios de entrenadores han sido una constante, las decisiones de jugadores del equipo siguen siendo malas y no parecen tener idea como hacer de los Raiders un equipo ganador. Su última decisión ha sido traer de regreso a “Chucky” Gruden después de más de 15 años de ausencia y ofrecerle uno de los contratos más ridículos en la historia del deporte americano, 10 años garantizados por 100 millones de dólares sin contar incentivos.

A primera vista podría parecer una decisión razonable, Gruden ha sido el mejor entrenador que han tenido los Raiders en los últimos 20 años, pero las cosas han cambiado después de tantos años, si bien es cierto que “Chucky” ganó un superbowl con los Bucs de Tampa Bay en 2002 y es considerado un genio ofensivo todavía, en sus siguientes seis temporadas con los Bucs el equipo no volvió a ganar un solo juego de playoffs, además el entrenador se ganó pésima fama por la forma de manejarse dentro en los equipos en los que ha sido coach. Los jugadores que han sido dirigidos por él, mencionan que no es un tipo de fiar, no lo consideran un tipo frontal, que maneja un doble discurso y que usa los medios de comunicación para criticar y ejercer presión sobre sus jugadores antes de hablar con ellos, todo esto sin contar de que sus equipos son considerados defensivamente mediocres y que su labor como gerente general ha sido pésima, además de que antes de tomar Oakland por segunda ocasión, tenía 10 años sin dirigir un equipo de futbol americano pues era comentarista de TV para la cadena ESPN.

A pesar de ello, los Raiders le han dado un cheque en blanco para dirigir la franquicia, tiene control total del equipo y un contrato ridículo que lo blinda por 10 años. Inmediatamente después de llegar empezaron las decisiones: Gruden despidió al anterior GM Reggie Mckenzie y a todo el departamento de scouting, a pesar de que con la plantilla conformada por Mckenzie y su grupo habían tenido un record de 12-4 dos años antes y su elección de jugadores no había sido del todo mala, habían seleccionado al QB Derek Carr, al super estrella Khalil Mack, al prominente liniero ofensivo Kolton Miller y al receptor abierto Amari Cooper, estos jugadores fueron fundamentales y les permitieron llegar a playoffs en 2017, pero eso a Gruden no le importó en lo absoluto, pues corrió a Mckenzie y trajo a Mike Madock como nuevo GM.

También la prensa americana lo está cuestionando duramente por cambiar al estrella defensivo Khalil Mack, a veces pareciera que a Gruden le estorban los jugadores estelares o carismáticos, es como si quisiera que nadie le robe cámara. Mack merecía un contrato máximo, es considerado un gran líder dentro y fuera del emparrillado pero Gruden se negó a pagarle lo que valía en el mercado. Tampoco supo valorar al receptor abierto Amari Cooper que fue cambiado por una raquítica selección de segunda ronda e inmediatamente floreció como estrella en los Dallas cowboys. Éstas decisiones podrían marcar la estadía de Gruden si los Raiders de Oakland no responden en el campo.

No hay más pretextos para Jon Gruden, hizo una limpieza institucional en todos los niveles de la organización, reforzó la secundaria y el cuerpo de receptores abiertos, no tiene mas chivos expiatorios, él es el responsable de las decisiones de personal en la temporada que viene. En los próximos dos años tiene 5 selecciones de primera ronda. Sus tres primeras selecciones de este año, el defensivo Clelin Ferrel de Clemson , el corredor Josh Jacobs de Alabama y el safety Jonathan Abram de Ole Misissipi deben ser exitosas y justificar el canje que se hizo para poder elegirlos en el draft, además sus agentes libres Trent Brown, Vontaze Burfict, Richie Incognito, LaMarcus Joyner, Mike Glennon, Tyrell Williams y Brandon Marshall deben dar resultados y además creo yo, debe mostrar que puede potenciar a su QB estelar Derek Carr que ya demostró en el pasado que puede llevar un equipo a playoffs. La siguiente temporada es crucial para Oakland y será definitiva para saber si Jon Gruden tiene futuro como entrenador o pasará a la historia como un fracaso más de la franquicia de los Raiders.

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