¿El día más triste del año? Cinco mitos y verdades prácticas sobre el Blue Monday y la depresión

Blue Monday
Foto: Twitter AnimalMX

Seguramente ya te enteraste que ayer fue el Blue Monday (lunes triste), supuestamente el día más triste del año. ¿Pero de verdad es un día taaan malo?, ¿de dónde viene esta idea? y ¿qué tan cierto es lo que sabemos sobre depresión? 

El concepto de Blue Monday surgió en 2005 en una campaña publicitaria de la agencia de viajes Sky Travel. Con la ayuda del psicólogo Cliff Arnall -bastante criticado, por cierto- la empresa aseguró que había hallado la fórmula para determinar el día más triste del año. El resultado fue el tercer lunes de enero.

- Publicidad -

Sin embargo, expertos como Ricardo Trujillo Correa, investigador de la Facultad de Psicología de la UNAM, afirman que decir que un día en específico  como el Blue Monday es el más triste del año es una idea pseudocientífica, equiparable al pensamiento mágico común en todas las sociedades.

Creer que el Blue Monday es el día más triste del año, “sería como creer que el 31 de diciembre nos influye para repensar nuestra vida, o que el 14 de febrero nos hace más románticos. El estado de ánimo de las personas no se constituye de eventos únicos y matemáticas”, señaló el experto.

En Animal MX pensamos que cualquier excusa es buena para hablar sobre salud mental. Y ya que hemos aclarado que el Blue Monday es más marketing que ciencia, vamos a descubrir, de la mano de un experto, la verdad práctica detrás de cinco mitos sobre la depresión.

Algunos datos sobre la depresión…

La depresión es un trastorno biopsicosocial que se caracteriza por sentimientos de tristeza, culpa, desánimo, desórdenes del sueño o del apetito, cansancio y falta de concentración, explica el psicólogo, terapeuta, especialista en medicina conductual y psiquiatría, César Alexis Solís Romero.

Puede ser crónica o recurrente y, en su forma más grave, puede llevar a pensamientos de muerte e incluso al suicidio.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión afecta a más de 300 millones de personas en el mundo, en su mayoría mujeres. Además, es la principal causa mundial de discapacidad y contribuye de forma importante a la morbilidad global.

De acuerdo con cifras de la UNAM, 15% de la población en México se ve afectada por este trastorno.

Mito 1: “La depresión solo te da si te pasa algo muy malo”

Alexis nos platica que la depresión puede ser causada por tres tipos de factores. Los más conocidos son los emocionales o psicológicos internos (un duelo, estar bajo estrés constante, ansiedad), o por factores sociales (desempleo, ruptura con la pareja, discriminación).

Pero también hay factores biológicos, como cuando tu cuerpo deja de procesar correctamente la serotonina, la ‘hormona de la felicidad’. Esta ayuda a regular nuestro estado de ánimo, apetito, sueño, memoria, comportamiento social y hasta deseo sexual.

Los fallos en cómo nuestro cerebro produce y procesa esta hormona pueden deberse a la edad, o el consumo de alguna sustancia o droga. También puedes heredar una predisposición genética, así como ocurre con otros padecimientos como la diabetes.

Un mal procesamiento de la serotonina puede llevar a diferentes tipos de depresión o de casos crónicos. 

Mito 2: “Puedes ‘echarle ganas’ o ‘dejar de estar triste’ y superar la depresión por tu cuenta”

La depresión es más que solo sentirse triste o tener un mal día. Decir que con ‘echarle ganas’ o ‘dejar de estar triste’ todo se resolverá, es como decirle a un asmático que simplemente respire bien.

En ocasiones, incluso las personas con depresión son incapaces de reconocer o abordar los factores que la causan. La buena noticia es que, según señala Alexis, la depresión sí puede curarse, tanto con terapia como -si el caso lo amerita- con medicamento.

El tratamiento de la depresión en terapia tarda en promedio unos seis meses y, farmacológicamente, un año, nos dice el especialista. Pero a veces este proceso puede tomar un poco más.

“Hay casos en los que la química cerebral es tan complicada que lo recomendable es llevar medicamento por un largo tiempo o no dejarlo. Puede ser que el origen del problema sea genético y que incluso le ocurra a otros miembros de tu familia”, señala.

Mito 3: “Solo las personas muy deprimidas o que piensan en suicidio necesitan medicamentos”

Determinar si necesitas o no medicación tiene que ver, entre otros factores, con la pérdida de la funcionalidad.

“Se considera el medicamento cuando los síntomas de la depresión duran más de dos semanas seguidas o son tan fuertes que tu rutina diaria se ve afectada: no ir a trabajar, faltar a la escuela, descuidar tu aseo personal, no poder dormir o dormir mucho, dejar de comer, o conflictos con familia, amigos o pareja”, detalla Alexis.

Para determinar el tipo y la cantidad de medicamento se toman en cuenta cosas como la herencia genética, los factores protectores que tengas (redes de apoyo, hobbies, buena alimentación, actividad física) y si llevas una vida con un buen manejo del estrés.

Además, señala que “cuando es un duelo (murió un ser querido, perdiste tu trabajo, tronaste con tu pareja), aunque haya síntomas de depresión, no se recomienda medicar; a menos que los síntomas sean tan fuertes que comprometan tu vida diaria”.

Puede ser que tomes una buena medicación durante un año o dos -sieeempre acompañado de terapia– y luego nunca más necesites tomar un medicamento para la depresión.

Mito 4: “Las personas con depresión siempre están tristes” o “Si no te ves triste, no estás realmente deprimido”

Lo hemos visto una y otra vez con cantantes, actores y figuras públicas. No nos parecen tristes, algunos incluso como Robin Williams nos hacían reír… y, de pronto, nos llega la noticia de que se suicidaron. ¿Cómo es posible?

Alexis explica que, aunque hay síntomas visibles y comunes de la depresión, no siempre se tienen que expresar de esta manera. “Por ejemplo, los niños suelen expresar su depresión mediante el enojo. Y en un adulto pasa mucho que o no le dan la suficiente importancia”, detalla.

Algunas personas con depresión pueden entrar en un estado de aplanamiento emocional, lo que significa que no experimentan ninguna emoción en particular, o en un grado muy bajo. También es frecuente que se dé la anhedonia, incapacidad para experimentar sensaciones de placer, sin que ello suponga caer en un estado de tristeza profunda.

“Robin Williams, por ejemplo. Nosotros lo veíamos trabajando, pero no en su vida personal, en cómo se relacionaba en la vida real con otras personas, no veíamos la vulnerabilidad, el enojo, el drama de su día a día”, apunta.

El experto recuerda que “todos somos susceptibles a tener depresión y a recaer en ella. Puedes salir de una depresión grave, sin embargo, todos tenemos factores de vulnerabilidad, por lo que puede haber recaídas y es normal”.

Mito 5: “La depresión es lo contrario a la ansiedad”

“A veces pensamos que la depresión y la ansiedad son polos opuestos, pero hay expertos que dicen que en realidad son dos caras de la misma moneda”, señala este especialista en medicina conductual y psiquiatría.

“El modelo psicológico más aceptado parte de que la depresión surge al no poder escapar de una situación que genera ansiedad”, detalla Alexis. Este “modelo de desesperanza o indefensión aprendida” fue creado por el doctor Martin Seligman quien, tras dedicarse a estudiar la depresión, pasó a estudiar a fondo la felicidad.

Según la OMS, las alteraciones que se producen en nuestro sistema nervioso central son las mismas en los dos procesos, una disminución de serotonina y noradrenalina.

Es muy frecuente que una persona con depresión pueda experimentar sentimientos y síntomas de ansiedad y viceversa, sin saber con precisión cuál antecede a la otra. Además, tienden a ser tratadas con los mismos fármacos y los procedimientos en la psicoterapia.

Depresión, ¿la enfermedad de la década?

Esto no sólo se trata del Blue Monday. “En mi perspectiva, y en la de muchos expertos, la depresión podría ser la enfermedad de esta nueva década por cómo estamos viviendo, trabajando, comiendo y durmiendo. Llevamos un ritmo de vida lleno de estrés, ansiedad, descuido personal, y lo que ha proliferado son los problemas emocionales”, apunta Alexis.

El experto concluye que, aunque a veces no es fácil, “debemos buscar formas como la terapia, hobbies, familia, amigos, para llevar una vida con menos estrés. También es importante estar al tanto de nuestra salud mental y saber buscar ayuda cuando sentimos que algo ya no marcha bien”.

Con información de AnimalMX

Te puede interesar: La nada: una mirada distinta a la depresión infantil a través de «La historia interminable»