Estudiantes del IPN que vacunan en CDMX no reciben pago y solo fueron capacitados 25 horas

Estudiantes del IPN que vacunan en CDMX no reciben pago y solo fueron capacitados 25 horas
Foto: Twitter Animal Político

Las y los estudiantes reciben un desayuno, colación y comida. Cuentan con un servicio de transporte y al final solo obtendrán una constancia.

Estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN) fueron convocados para sumarse al plan nacional de vacunación contra la COVID-19. Ellos están de manera voluntaria, no reciben un salario y recibieron una capacitación de 25 horas, la mayoría de forma virtual, y de las que solo nueve fueron prácticas. 

- Publicidad -

En febrero pasado, la institución dio a conocer la convocatoria para que, de manera voluntaria, los estudiantes politécnicos del área de Ciencias Médico Biológicas se sumaran a las brigadas.

La convocatoria establecía que los estudiantes del IPN que desearan participar deberían estar cursando algunas de las siguientes carreras: Médico Cirujano y Partero, Médico Cirujano y Homeópata, o las licenciaturas de: Enfermería, Optometría, Odontología, Psicología, Trabajo Social, Nutrición, Químico Farmacéutico Industrial, Biología, Bioquímica o en Sistemas Ambientales. 

Entre los requisitos se pedía que hubieran acreditado al menos el 50% de los créditos del programa académico al que estuvieran inscritos. 

“El Poli lanzó la convocatoria, pero en realidad fuimos pocos los que nos inscribimos. No sé cuántos, pero pocos, porque nos estamos arriesgando y ni siquiera nos van a vacunar. Y es estar ahorita en nuestras vacaciones de las 7 de la mañana a las 4:30 de la tarde atendiendo a la gente”, dice “Pamela”, una estudiante de enfermería que está participando en la jornada de vacunación en la Unidad de Vacunación en Zacatenco, en la Ciudad de México.

Fue en este lugar donde una voluntaria vacunó a un adulto mayor con una jeringa vacía. Un video, difundido en redes sociales el pasado sábado, mostró el momento en que una integrante de esa célula de vacunación pinchó a un adulto mayor, pero no le inyectó ningún líquido. La pregunta inmediata fue quién era ella, quién la reclutó y quién la estaba supervisando. 

Ella, se supo después, es una estudiante de enfermería del Instituto Politécnico Nacional (IPN). La Unidad Vacunadora estaba a cargo del IMSS.

Los voluntarios, cuenta Blanca, estudiante de enfermería, a quien llamaremos así porque asegura que les prohibieron dar entrevistas, solo van a recibir por este trabajo una constancia con créditos de valor curricular.

“No nos van a pagar nada de dinero. Solo nos dan los alimentos: desayuno, colación y comida. Y pusieron camionetas, que salen de diferentes puntos y luego nos regresan ahí mismo, para la transportación. Lo único que vamos a recibir es una constancia y todo lo que hemos aprendido”, dice la estudiante. 

Los voluntarios recibieron una capacitación previa de 25 horas: 16 horas, precisa, fueron en línea y fueron teóricas, cuenta ‘Rosa’, estudiante de enfermería al salir este martes de la última jornada de vacunación en la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas.

Otras nueve fueron prácticas. En estas, cuenta Rosa, a los voluntarios se les enseñó la técnica para aplicar la vacuna, todo lo de la red de frío, primeros auxilios por si se presenta un choque anafiláctico, pero también aspectos del trato hacia los pacientes y a los familiares. 

Presión y nervios, provocan errores

Las tres jóvenes estudiantes dicen que no conocen a la voluntaria que pinchó al adulto mayor con la jeringa vacía, ni saben qué ha pasado con ella. Pero comentan que sí se puede producir un error así por la presión del momento y de los familiares. 

“No es posible que nos podamos robar una dosis. Estas vacunas se deben usar en las siguientes dos horas después de descongelarse, no hay más tiempo, cómo las vamos a sacar y a transportar entonces. Además hay mucha vigilancia: aquí hay dos enfermeras del IMSS en cada módulo de vacunación supervisando y dos integrantes de la Guardia Nacional”, señala Blanca. 

La coordinación de esta unidad de vacunación estaba a cargo del IMSS. Fue justo su director, Zoé Robledo quien dijo que quien vacunó al adulto mayor con la jeringa vacía había sido una estudiantes de enfermería del IPN. El Instituto señaló además que ante el “error” cometido se había procedido a vacunar como corresponde al afectado. 

Fue hasta este lunes que el IPN confirmó que se trató de una de sus estudiantes y según informó en un boletín, se había tratado de un “error humano” y pedía disculpas. 

Animal Político solicitó información sobre cuántas células de vacunación tenía a cargo la Secretaría de Salud de la Ciudad de México y cuántas el IMSS, pero hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta. 

Ambas instituciones solo respondieron que ellos aportan a parte de su personal (1,500 enfermeras Sedesa, 9 mil vacunadores el IMSS en todo el país, la meta es llegar a 18 mil esta semana), personal que, dijeron, está debidamente capacitado y bajo supervisión continua. 

Blanca, Pamela y Rosa dicen que después del incidente y de que retiraron a su compañera, todo siguió normal. “Le enseñamos a los adultos mayores o a los familiares, si están presentes, las jeringas cargadas y los tratamos con mucho cariño y respeto. Muchos vienen muy muy nerviosos, algunos casi a fuerza, así que tratamos de calmarlos, y también hay que decirlo, hay algunos familiares que son muy groseros, muy prepotentes y eso siempre tensa las cosas, como en el caso de la compañera que ahora se sabe que estaban cuestionando y grabando”, afirma Rosa.

Con información de Animal Político

Te puede interesar: IMSS y Gobierno de la CDMX reconocen falsa aplicación de vacuna