El presupuesto y la seguridad: algunos apuntes rápidos

Al momento de escribir estas líneas, el secretario de Hacienda y Crédito Público, Arturo Herrera, acaba de presentar el paquete económico 2020, en el cual se incluye el proyecto de presupuesto de egresos de la Federación (PPEF) para el año próximo. Van algunos apuntes de bote pronto sobre el presupuesto en materia de seguridad y justicia:

1. La Sedena fue uno de los grandes ganadores del proceso presupuestal de 2019: los montos destinados a esa dependencia crecieron casi 15%. Esa buena suerte, al parecer, no se va a repetir en 2020. Para la dependencia, se está proyectando un decremento en términos reales de 2.62% con respecto al monto presupuestado para 2019 (el cual ciertamente puede ser distinto al monto erogado).

2. La Secretaría de Marina (Semar) es el caso opuesto. En términos reales, su presupuesto disminuyó en 2019 (-1.7%). Para 2020, en cambio, se está proyectando un incremento real de 1.6%.

3. La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) hace su primera aparición en un ejercicio presupuestal. El año pasado, su presupuesto todavía apareció dentro del de la Secretaría de Gobernación. Para hacer la comparación interanual, es necesario sumar el proyecto de presupuesto de SSPC y Segob, y contrastarlo con el que se aprobó para Segob en el PEF 2019. Haciendo ese ejercicio, se obtiene un incremento real de 3.8%.

4. La Secretaría de Gobernación se ha vuelto insignificante. En el último año del sexenio anterior, recibió más de 64 mil millones de pesos. Para 2020, se proyecta un presupuesto de 5.8 miles de millones de pesos. Los cambios administrativos le significaron la pérdida de 91% de su presupuesto.

5. La Fiscalía General de la República tiene su debut como órgano autónomo. Ese carácter parece haberle sentado bien en términos financieros: se propone un incremento presupuestal de 15% en términos reales con respecto a 2019. Considerando que la procuración de justicia ha sido un rubro tradicionalemente castigado, esta es buena noticia.

6. La Guardia Nacional (GN) es un ente raro. Se le está proyectando un presupuesto de 3.8 mil millones de pesos, de los cuales 2.8 miles de millones de pesos se dedicarían a servicios personales. Se ha mencionado que el sueldo mensual de un guardia nacional será de 19 mil pesos, más prestaciones. Eso implica, aproximadamente, un costo —solo para servicios personales— de 370 mil pesos al año por integrante. Dado eso, el monto presupuestado solo alcanza para 7,567 elementos de la GN. Pero, según lo dicho por el presidente López Obrador, la nueva corporación tiene 58 mil integrantes. Eso significa algo muy simple: el grueso de los miembros de la Guardia Nacional sigue teniendo plaza (y cobrando) en Sedena o Semar. La supuesta “separación funcional” entre la GN y las fuerzas armadas resultó ser una vacilada.

7. En materia de seguridad, los estados no salen tan peor en este proyecto de presupuesto. El Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública (FASP) tiene un ligero incremento de 0.2% en términos reales. Los municipios, en cambio, reciben palo otra vez: los subsidios del Programa de Fortalecimiento para la Seguridad (Fortaseg) caen 28% en términos reales. El Fortamun se queda sin cambios en términos reales y no se incrementó la proporción dedicada a la seguridad.

En resumen, el gobierno afirma que la seguridad es una de las prioridades presupuestales para el año próximo. Francamente, no lo veo: considerando a todas las dependencias y fondos del ramo, el incremento programado es de apenas 1.7% en términos reales.

El país sigue sin hacer un esfuerzo presupuestal a la medida de la crisis de seguridad.

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@ahope71

Columna publicada en El Universal el 09/09/2019

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