Nueva reunión bilateral

Nueva reunión bilateral
Foto: Twitter Jennifer Jacobs

Estamos llevando a cabo la Cuarta Transformación, no sé si se lo había comentado, y nos pasa lo mismo que a Madero.

No sé si se lo había comentado, pero aquí teníamos un dictador, Porfirio Díaz, que decía que pobre México, que tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos. 

- Publicidad -

Pero nosotros, señor Presidente, creemos que estamos cerca de Dios y de los Estados Unidos, afortunadamente. Son tantas las cosas que nos unen… El beisbol, por ejemplo. Le voy a mandar mi último video, en el estadio de las Guacamayas de Palenque. Ahí le explico al pueblo lo importante que es estirar y calentar bien, antes de entrarle al fildeo y el macaneo.

Es que es prioritario, para enfrentar la pandemia, cuidar la salud, ejercitarse, y yo predico con el ejemplo. Yo personalmente al que admiro es a Juárez, que fue importantísimo, tanto que a Mussolini le pusieron Benito por él, no sé si se lo había comentado.

Aunque yo también le tengo una profunda admiración a Francisco I. Madero, que hizo posible la Tercera Transformación de la Vida Pública.

Nosotros estamos llevando a cabo la Cuarta Transformación, no sé si se lo había comentado, y nos pasa lo mismo que a Madero: nuestro principal enemigo son los medios, la prensa vendida, como dice mi mujer, Beatriz, que le manda saludos muy afectuosos a usted y a su señora esposa.

Es que a mí me interesa mucho la historia, no sé si se lo había comentado.

Nuestra riqueza histórica nos permite sobrellevar todas las desgracias, como la pandemia.

Ya vamos de salida, ¿eh?

A tres años de empezada, ya estamos aplanando la curva.

Claro que cada uno de los dos millones de muertos nos duele, pero por fortuna tenemos a cargo de esta enfermedad a un hombre de primera, el doctor López-Gatell. Lo otro que nos va a ayudar a vencer a este virus es nuestra fuerza moral.

Es que no mentir y no robar son importantísimos para superar la enfermedad. Bueno, y la fraternidad universal, no sé si se lo había comentado.

Claro que además compramos más vacunas que nadie, 240 millones de dosis.

Lo que pasa es que no hay manera de comprarlas, porque los países poderosos las acaparan, cuando deberían compartirlas con los países pobres, como decidimos hacer nosotros con las de Pfizer que habíamos comprado, pero que acapararon los países ricos con la complicidad de la Organización de las Naciones Unidas.

A propósito, un detallazo de la India, lo de mandarnos unas dosis, en febrero del año antepasado. Gracias a la fraternidad universal y a Putin, que nos vendió unas Espuni, ya casi vacunamos a los adultos mayores.

A propósito de vacunas, señor Presidente, repito mi respetuosa solicitud: ¿nos mandaría algunas, en nombre de la cercanía entre nuestros pueblos?”

“Me temo que es imposible, señor Presidente”.

“Muchas gracias por su calidez y su fraternidad, señor Presidente. Le mando un saludo fraternal a nombre mío y del pueblo de México. Yo seguiré con mi convicción de que nada es tan importante como cuidar la investidura”.

POR JULIO PATÁN
[email protected] 
@JULIOPATAN09

Columna publicada en El Heraldo de México el 03/03/2021 

Te puede interesar: Cuando todo parece jodido, vuelve Camus