Razones (hipotéticas) para inyectar aire

IMSS y Gobierno de la CDMX reconocen falsa aplicación de vacuna
Foto: Twitter Proceso

Un día te dicen que ya mero van los cincuentones, al siguiente resulta que los maestros.

¿Es probable que haya un plan gubernamental para a, por decir algo, una de cada 10 personas hacerle creer que le pusieron una vacuna cuando no le pusieron más que un alfileretazo?

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Es muy difícil de creer: me niego a aceptarlo. Así y todo, pongámonos en el lugar del gobierno federal, en un escenario totalmente hipotético desde luego, y preguntémonos: y si así fuera, ¿podríamos reprochárselos? 

Y es que a ver… Estamos ya en abril y no hemos podido vacunar ni a los adultos mayores. Mientras, las dosis siguen muy escasitas y no parece que los vecinos nos vayan a querer “prestar” otras, luego de que, nada más llegaron las primeras, nuestro presidente decidió ponerse ríspido con Biden y en cambio volteó hacia el camarada Putin con actitud de “Vladimir, hermano, ya eres macuspano”. 

Don Vladimir, dicho sea de paso, no ha mandado la tremenda cantidad de “Espunis” que no prometió mandar aunque nuestro presidente, que tal vez se perdió en la traducción, entendió que sí. 

En ese contexto, ¿qué hacer? Porque fíjense: hay que acabar de ponerle vacunas a los de 60 y más. Luego, a los profes. Lo que está muy bien, porque así, con los maestros inmunizados y el alumnado no, tenemos por salón ya a una de cada 30 personas sin riesgo de enfermarse.

El caso es que van a necesitarse muchas vacunas. ¿Sería tan grave mandar a un que otro abuelito a casa sin inmunizar, sí, pero lleno de esperanza?

Y es que si esto así, hipotéticamente, funcionara, el gobierno federal tendría mucho margen de maniobra: que una vacunita que regateas por aquí, que otra por allá, y ya tienes un guardadito. Cosa muy necesaria, porque habrán notado que los planes de vacunación cambian mucho.

Un día, prometen que en mayo va a haber 80 millones de personas inmunizadas, y otro, ya entradito abril, cacarean que le pegaron a los siete. Un día sale el doc Gatell a decir que chequen nomás las vacunas de primer mundo que se vienen por millones, y al siguiente que amarró dosis de la vacuna rusa como para echarle a las cubas, de tantas que van a sobrar. Al final, llegan las de Sinovac.

Un día te dicen que ya mero van los cincuentones, al siguiente resulta que los maestros, igual que antes nos dieron el sorpresón con los Servidores de la Nación, tan útiles, y que el personal de los hospitales privados, que iba ya mero, siempre no. Sí, es muy variable lo de los planes.

Así que, hipotéticamente, mejor tener algo en bodega. Porque a lo mejor mañana el presidente nos sorprende con que hay que vacunar a otros sectores primordiales, como los moneros de La Jornada, los familiares de Irma Eréndira o los beisbolistas.

Yo estoy en el grupo de los cincuentones. Pero no desespero. Tengo un plan. Voy a tomar clases de beis y armar un equipo: los Atletas Kenianos de Copilco. Sigan al doctor Patán para más consejos de inmunización.

Por JULIO PATÁN
[email protected] 
@JULIOPATAN09

Columna publicada en El Heraldo de México el 07/04/2021 

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